Todavía a veces Miguel me visita en sueños

Los faros del coche, la lluvia,

el perro,

donde la carretera se corta.

Yace –con la cerviz tronchada

y el hocico seco;

vuelan enjambres de colibríes,

se precipitan prietos desde sus ojos

–fuertemente se apagan.

Y con el cuchillo perfecto

–si existiera,

reparto yo su hígado y la culpa

–a diestra y siniestra;

y aún partir lo que sobra –en dos

sobre el papel de estraza:

miedo a matar, miedo a morir

De Casa

         Creación de Miguel Arolfo

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