Sueño en uno de los cuadernos de Juan Avellana

Sé que este sueño está  también escrito en uno de los cuadernos de Juan Avellana. Si fuera posible fotografiar lo que no existe… A las afueras de Ashford, emerge de la tierra el enorme tubo del respiradero del túnel ferroviario que atraviesa el Canal de la Mancha. Imponente, nada a su alrededor, salvo ralos arbustos y dos bancos de madera mirando hacia él. Hasta ahí, el sueño. Ahora, lo que se sabe: es posible sentarse en ese lugar para sentir lo que sale por el tubo del respiradero, que recuerda a los de las cubiertas de los barcos : Le jardin féerique de Maurice Ravel, la brisa del mar que rompe en la costa de Calais, el óxido de Dunquerque, lo agrio del pan, la blancura de las hortensias y de los agapantos, una sal antigua adherida al pescado, resina en las piedras de una playa, olor infantil a alquitrán y a traviesas, el eco de un cañonazo de 1917 y el susurro muy alargado de un tenor viejo: Parce que moi je rêve, moi je ne suis pas, parce que moi je rêve, moi je ne suis pas, parce que moi je rêve, moi je ne suis pas…

Sara Sánchez
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2 comentarios en “Sueño en uno de los cuadernos de Juan Avellana

  1. Cuando vuelves (y no sólo por lo que a mí me concierna) se vuelve a ver la luz que no debe perderse, nunca debe perderse esa luz; no sé si está justo tras el horizonte del mar o en la extraña monotonía de la meseta de Castilla… esa luz digo, esa luz que en sí ya es sueño y al ser sueño no existe y al no existir todo lo unifica,y al unificarlo todo yo también formo parte suya… cuando vuelves digo, así, letra a letra, en suspiros y con la risa del topo que asoma siempre en la noche…

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