El calor de un cuerpo

Queda un verano que no acaba. Es la primavera, lleva meses pudriéndose como el agua en la represa del camino. Por eso, la exaltación de los pájaros. Van y vienen, se agotan queriendo cumplir con una obligación desconocida, pero que les mantiene frenéticos en el aire: no saben si anidan, cazan libélulas, migran sin frío…

Aun así, ayer, atardeciendo, el halcón se dejaba llevar por una corriente seca y templada de este otoño. Volaba como antiguamente: sabiendo hacia dónde.

Como aquella tarde, el canto de las grullas volverá a atravesar la niebla y nos hará desear el calor de un cuerpo.

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Para volar

Para volar,
contrapeso en el pico,
no esperar nada.

Cuánta piel

Cuánta piel mide 120 años
cuánto entre el horizonte y la orilla
para el sediento duran
para el aguador
la semilla
germina dentro del fruto
atraviesa la carne
tiembla
brote
cuánta piel
rompe lo verde
no rompe la ola
cuánto ha girado la constelación
entre ojo y ojo
ha caído
no del árbol
ha caído el invierno
para el insomne
sostienen sus manos
como cuencos
como alas
dos alegrías
dos líneas
dos petirrojos
cuántas veces nos llegamos
a la fuente
como una gacela
descendemos
bebemos casi
casi rozamos
acariciamos
ya

Nada hay más lento

Nada hay más lento
que este mar, la flor roja
que el corzo bebe, ni despacio el colibrí,
nada que la sed de los animales
ni la noche cante sobre los pájaros:
sólo la luz acude,
aquieta y roza
el agua a la orilla;
sólo ella entre mis dedos
sabe el camino.

Tesón

Tesón.

(Del escocés tesson)

  1. 1. Pájaro de la familia de las Trochilidae, que se engloba a su vez dentro de la subfamilia Phaethornithinae. Se trata de una especie extinguida ya en los albores del siglo XIX, por lo que se tiene poca constancia de ella. Tampoco ayuda el hecho de que sólo habitara en una zona de la costa de Escocia: en la línea que va desde Garenin a Port Ness. Pese a todo, sí se conocen detalles sobre cómo era y sobre sus costumbres, gracias a los testimonios que dejó el pescador Robert Burnsch (Alloway, Ayrshire, Escocia, 25 de enero de 1759 – Ellisland, cerca de Dumfries, 21 de julio de 1796). Burnsch fue autodidacta, habiendo aprendido por su cuenta a leer, escribir, sumar y restar, y un avezado conocedor de las corrientes marinas y de cómo el cambio de las estaciones influía sobre éstas y sobre la pesca. Recogió sus observaciones en el libro Auld Lang Syne, en el que dedica unos párrafos al tesón: (…) ya que no miden más de lo que mide mi dedo índice, pueden dormir dentro de las luzulas, cuando están florecidas. Todo él es más negro que el carbón, tanto que, al sol, parecen azogues. Mueven sus alas muy despacio, y saben permanecer suspendidos en un mismo sitio durante horas, si con ello consiguen pescar algo. Pero lo más hermoso y curioso del tesón es su pico transparente, tres veces mayor que su cuerpo. Con él, asaetean a los peces, que mueren sin oportunidad de escapar. Cuando la primavera cae sobre las Tierras Altas, inician su danza nupcial con un canto casi inaudible; esos días no hay faena. Pero cesa el canto, y arranca su migración hacia los acantilados de hielo del sur de Groenlandia. Es un viaje peligroso que les lleva buena parte de la primavera y que culmina los primeros días del verano. Sé poca cosa sobre lo que hace tan lejos de casa el tesón, pero hay pescadores islandeses que relatan que, con su pico, va horadando muy lentamente el duro hielo, y que, después de dos meses trabajando día y noche, consigue hacer un pequeño hueco donde la hembra deposita su huevo. Casi sin tiempo, oliéndose el otoño y, tan al norte, con las primeras nieves, sellan el nido como hacen las golondrinas. Tardan después en ser avistados de nuevo en nuestra costa, pues ya los vientos no son de cola. Muchos mueren de regreso; caen, sin dejar de mover las alas, al mar. De los caídos, son muy apreciados los picos por los balleneros de todo el hemisferio norte, pues no se conoce un material más duro para atravesar la resistente piel de los monstruos. El tesón regresa un año después a los acantilados del sur de Groenlandia y, con la misma constancia, abren los nidos: vuelan sus crías. 

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    Pájaros en el cielo. Montserrat Roig.

 

Contra los nuevos poetas

Alfonso Berardinelli lo tiene claro: ya no hay poetas publicables. Dice que la lástima es que se abran colecciones de poesía que después no saben con qué llenarse. Entonces llega el amigo, y el amigo del amigo, después el que tiene poder; más tarde el que insiste, el que te lo hará pagar muy caro y el que amenaza con suicidarse. Mientras, la crítica de poesía o bien se lo traga todo, o bien guarda silencio. “Para escribir el 90% de los poemas italianos que circulan hoy en día, no se requiere ninguna cualidad”.

Por eso todos somos poetas. “El pueblo ha tomado el poder poético, ¡hurra!”, ironiza de nuevo. “Todos somos libres de crear, de expresarnos y de publicar. Además tenemos derecho a ser considerados poetas si lo deseamos con mucha fuerza, si estamos firmemente convencidos de serlo (…) independientemente de la calidad, el valor o el interés de lo que hayamos escrito”. Berardinelli lo llama “populismo poético”: un inocente lector perseguido por veinte poetas que reclaman el “derecho a que se los lea”.

Lorena G. Maldonado en “El Español”

Carta de G.M.

(…) es desoladora, sin embargo, esta sensación de que, al excavar (no importa cuánto ni a qué profundidad), no encuentro ni un solo resto de casa derruida, ni el polvo de un ladrillo siquiera. Como si todo hubiera sido arrasado o como si siempre llegara a una tierra virgen, nunca trabajada antes por mi, como si no tuviera pasado y en él nunca hubiera habido nadie, como si una y otra vez estuviera empezando. En algún sitio leí esta frase: “El pasado es igual; yo no”. ¿Y si no fuera cierto? ¿Y si el pasado no existiera y fuera una suerte de limbo donde siempre se es igual, donde jamás se descansa?

Boya. Mar Aral.

Aylan Kurdi

Mientras tanto Europa, la esclarecida Europa,
duerme como aquel monje su sueño de
trescientos años oyendo cantar un pájaro.
Otros pájaros, oscuros, habrán de despertarla.
Chantal Maillard

no tengo miedo, yedra, cubre, pupitre, ya no, tiza, ya no, lenguaje, ya no
no tengo miedo, al corte, barbería, al corte, una casa, quizá
no tengo miedo, sin pájaros
no tengo miedo, obús, otro, jardín, jazmín
no tengo miedo, agujero, otro agujero
no tengo miedo, rojo ladrillo
no tengo miedo, blanco yeso, la cal, la cal, máscal, máscal, más, fosa
no tengo miedo, balón solitario, no hay jardín, portería, ya no, red
no tengo miedo, ojos blancos, tantos he visto, tantos ojos, no luz
no tengo miedo, plato, gallinita ciega, rayuela también
no tengo miedo, este palpitar, palpita, corazón, sangre, como de cobre, viva
no tengo miedo, sin hacer, estoy sin embargo, tanta sangre, tanta, pálida
no tengo miedo, ay, inocencia, heridas también, tantas
no tengo miedo, helicóptero, hombres con dientes, de oro, sudor artillero
no tengo miedo, hatillo con ropa, cuatro cosas, una canica, quizá, carro de combate viene
no tengo miedo, poco que comer, poco que echarse, esta sonrisa, la mía, niño era
no tengo miedo, siempre, no tengo, hambre siempre, sueño era
no tengo miedo, Kobane, plomo, Kobane, ruido, Kobane, Kobane, no tengo, casa
no tengo miedo, viaje, un día, una tarde, una noche, esta
no tengo miedo, hilo, se rompe, ¿cuánto?, ¿cuándo?, ¿dónde?, papá
no tengo miedo, Canadá, está lejos, no quiere, Canadá
no tengo miedo, Turquía, no Bodrum
no tengo miedo, Bucarest férrea, más sudor, más, niños, más, más, más, silbato, vía madre
no tengo miedo, ninguna parte, camisetita, zapatitos, mira, rojo, nuevos, de andar
no tengo miedo, atardece, yodo, mar, mamá, mar, hermano, mar
no tengo miedo, barquito, plástico, olor, zarpa
no tengo miedo, usura, papá, cuatro mil dólares, una tras otra, ¿cuántas barbas si?
no tengo miedo, Canadá, no, Europa, no
no tengo miedo, otra piel, no tengo
no tengo miedo, uno, dos, tres, cuatro, cinco, seis, siete, ocho, nueva, diez, once, doce
no tengo miedo, entra, todo este agua, entra salitre
no tengo miedo, cosas, tantas no serán, ya que
no tengo miedo, la mano no aprieta, ya no
no tengo miedo, padre, ya no
no tengo miedo, madre, ya no
no tengo miedo, hermano, ya no
no tengo miedo, peces plateados, al ancla, ojalá
no tengo miedo, luces, isla de Kos, rojas, amarillas
no tengo miedo, grito, gritan, motor
no tengo miedo, miedo, no tengo, nana
tengo miedo, a, esta olita, lleva, me lleva
tengo miedo, esta olita, lejos, solo descanso
tengo miedo, orilla, ya no, orilla